Energía para el Progreso.
La energía es desarrollo. Sin energía, no hay progreso. Apostaremos por producir todo tipo de energías: eólicas, solares, hídricas, nucleares, geotérmicas. La revolución energética será el motor de nuestro país. Con recursos propios, generaremos empleo y riqueza. Es factible: ya tenemos el sol, el viento y los ríos. Solo falta la decisión.